SEGURIDAD, ORDEN Y CONDICIONES DIGNAS: 30 ADOLESCENTES Y JÓVENES ADULTOS FUERON REUBICADOS EN EL CAI AMBATO

Como parte de las acciones estratégicas para fortalecer la seguridad y el control institucional, el Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de la Libertad y a Adolescentes Infractores (SNAI) ejecutó el traslado de 30 adolescentes y jóvenes adultos desde el Centro de Adolescentes Infractores (CAI) Esmeraldas hacia el CAI Ambato.

Esta intervención responde a una planificación orientada a reducir el hacinamiento, optimizar la distribución de la población y fortalecer las condiciones de seguridad y convivencia dentro de los centros, mediante decisiones oportunas y criterios técnicos.

Los traslados contribuirán a:

  • Fortalecer la seguridad institucional, reduciendo los riesgos de evasiones, enfrentamientos e incidentes críticos.
  • Mejorar las condiciones de convivencia, mediante espacios con capacidad adecuada para la población.
  • Garantizar una separación técnica de la población, considerando criterios normativos, necesidades de atención y factores de riesgo identificados.
  • Consolidar los procesos de reeducación, mediante el acompañamiento técnico y el desarrollo de actividades socioeducativas.

En el CAI Ambato, los adolescentes fueron recibidos en espacios acondicionados para garantizar su permanencia y atención integral. Las habitaciones cuentan con colchones nuevos, instalaciones limpias y condiciones dignas. Además, recibieron uniformes y dispondrán de talleres habilitados para el desarrollo de actividades formativas y socioeducativas.

El SNAI impulsa acciones concretas para fortalecer la seguridad, mantener el orden y garantizar el funcionamiento adecuado de los centros, bajo una gestión que combina autoridad, planificación y responsabilidad institucional. La seguridad y el orden institucional son condiciones fundamentales para garantizar una atención integral y avanzar en los procesos de reeducación.

En este contexto, los adolescentes y jóvenes adultos infractores continuarán sus procesos en observancia de los derechos y garantías establecidos en el Código de la Niñez y Adolescencia, así como del régimen especializado de responsabilidad penal juvenil, orientado a la aplicación de medidas socioeducativas, la reeducación y la reintegración social.